¡Una hora menos!, que no se os olvide, no sea que lleguéis tarde al trabajo (ya tenéis excusa).¡Adivina, adivinanza!.
Son altos y finitos. Están a los lados de las calles o carreteras.
¿Ya lo sabes?.
Su color es verde.
¡No!, no es un guardia civil.
Algunos tienen un botoncito...
¡Sí! has atinado, estoy hablando de los semáforos, y de la brillante idea del lumbreras de turno, de poner una cuenta atrás.
Ya sé que los semáforos con cuenta atrás llevan mucho tiempo funcionando, y que hasta hoy no he empezado a quejarme, pero es que claro, ahora tengo que cruzar por dos de ellos a diario, y que queréis que os diga, ¡¡los odioooooooooooooooooooo!!.
Ya, ya pasó bonita, ya pasó.
Hace dos días estaba cruzando uno de ellos, vi el 4, el 3, seguidamente el 2, luego pisé la acera, y finalmente noté como el camioncito del butano, se llevaba mi abrigo al viento.
Señor conductor del camioncito de butano: cuando usted vea un 1, no quiere decir que tenga que acelerar como si fuese Fernando Alonso (mensaje para Alonso, ¡para ser conductor de primera acelera, acelera!), usted tiene que esperar a que su semáforo se ponga de color verde. Verde, sí, como el color de la hierba que se debe fumar.
No se pueden utilizar estos semáforos para ver quién cruza antes la linea, ¡por favor!, que somos mayorcitos (sobre todo mangaTapones que tuvo a un triceratops de vecino). Vamos a hacer las cosas bien. Rojo parar, verde cruzar... ámbar precaución...
Y que digan que las mujeres conducimos mal. Lo que hay que aguantar.
¡Y tú niño arrastra-mochilas!, métete el dedito en la nariz cuando salgas del cole, que mira que te gusta dar al botoncito para fastidiar a los conductores. Que lo sé yo que te he visto, que aunque cruces sigues dando al botoncito solo para fastidiar, ¡pendejo!.
P.D.: La culpa la tienen los padres, usea ser, los del butano.


